lunes, 27 de octubre de 2014

RADIOSEGURO- anuncio en Estación de Bilbao- Metro de Madrid





Olvidado en uno de los pasillos de la estación de Metro de Bilbao encontramos otro resto del antiguo metro de Madrid.,




Pasillo entre el anden de la linea 1 y el vestíbulo de salida. Metro de Madrid. Estación de Bilbao.




Un antiguo anuncio, en el que apenas puede leerse: "RADIOSEGURO. Presencie la (o Presencial) reparación de su radio garantizada por un año".


Anuncio de RADIOSEGURO. Metro de Madrid. Estacion de Bilbao



Presencie la o Presencial....



En una especie de hornacina, entre los pasillos de la primera línea del metro de Madrid , a medio camino de los andenes y el vestíbulo de salida, muestra los mismos detalles estéticos de los primeros espacios destinados a anuncios en el metro, como podemos ver en la estación museo de Chamberi. Mantiene el revestimiento original de baldosas y el contorno de los carteles anunciadores, de cerámica en encintado ocre y azul, cerámica vidriada, azulejos sevillanos. Todo el material era español.



Garantia POR UN AÑO


Tanto por su forma como por su contenido, parece hacer referencia a los años veinte o treinta, en los primeros años del metro madrileño y las primeras emisiones de radio.


Asegure su radio, según el Metro de Madrid...








Parece que en alguna reforma fue descubierto y dejado a la vista o bien fue simplemente olvidado.



El número de teléfono del taller de radios



Sorprende entre tanta reforma de pasillos y andenes este curioso detalle del pasado, que muy probablemente se mantenga de forma efímera.



Detalle de la hornacina




RADIOSEGURO. Presencie la Reparación de su Radio Garantizada por un año.-En el Metro de Madrid-.






lunes, 13 de octubre de 2014

Las cuatro "La Ardosa"


Tinajas en La Ardosa calle Santa Engracia.
De las muchas bodegas Ardosa que existieron en Madrid, actualmente encontramos cuatro supervivientes, donde cada una de ellas ha evolucionado de forma distinta, manteniendo alguna la esencia de la bodega tradicional que fue, evolucionando otra como bar cosmopolita y espacio único o reconvertidas en bares comunes de barrio en otros casos.
Es esta la historia de lo que quedó de una de las mayores cadenas de bodegas típicas madrileñas, una de la más conocidas y populares de Madrid, ciudad que contó con varios nombres famosos de este tipo de negocio: Bodegas Ardosa, Bodegas Las Cubas, Bodegas El Maño, Bodegas Alfaro......

Es la Ardosa nombre común de terrenos y caminos  de  La Mancha, aunque en este caso parece probable que se refiera a la finca vinícola de La Ardosa situada en el  municipio toledano de Consuegra (con calle La Ardosa incluida) y próxima al término municipal de los Yébenes. Referencias a ella encontramos en el libro "La Mancha Toledana" de Fernando Jimenez de Gregorio.
Según nos informa uno de los actuales camareros de la Ardosa de la Calle Santa Engracia,  muchos de los jóvenes que llegaban a la capital a despachar vinos a la Ardosa provenían de Consuegra.
Lo que es seguro es que Bodegas la Ardosa se fundó en 1892 por el toledano Rafael Fernandez Bagena y que trajo el vino de su finca de la Ardosa a Madrid, abriendo el primer local en la calle Colón.
Pero vamos a comenzar por la bodega de la calle Santa Engracia, donde se encuentra La Ardosa que mejor mantiene su antiguo carácter.

La Ardosa Santa Engracia 70

La Ardosa calle Santa Engracia. Fachada de cerámica


Abierta en 1920, esta pequeña Bodega mantiene prácticamente intacto el local, con sus azulejos de Alfonso Romero, sus tinajas y su estética típicamente bodeguera. Funciona actualmente como bar, aunque también despacha vinos y licores para llevar.
La Ardosa calle Santa Engracia. Interior.



Allí nos cuentan la historia de la bodega, sus orígenes toledanos, la venta y la nueva orientación de la famosa primera bodega de la calle Colón, el antiguo trasiego del vino de las cubas a las tinajas mediante bomba manual  y nos informan de que....¡todavía quedan cuatro Ardosas en Madrid!

Ardosa calle Colón



La famosísima La Ardosa de la calle Colón nº13, origen de la cadena en 1892, es hoy un lugar especial.
En el año 1970, fue comprada por Gregorio Monje, carnicero que despachaba en un local de la misma calle. Gregorio y su familia decidío reorientar la Bodega en los años 80, especializándose como cervecería y dando al local un carácter más internacional sin renunciar a la estética y a los orígenes del negocio.
De esta forma, La Ardosa de la calle Colón empezó a ser pionera en muchos aspectos del mercado cervecero español, importando y sirviendo por primera vez en España varias famosas e internacionales cervezas: Guinnes, Budweiser (la checa), Pilsner Urquell, y en exclusiva para Madrid la Bass y Warsteiner. Sin olvidar nunca el típico vermouth que bajaba de los barriles.

Botellas polvorientas en La Ardosa calle Colón.


En el caso de la famosa Pilsner Urquell, podemos todavía ver en el local el diploma que acredita a La Ardosa con la licencia nº 1 en España de venta de esta cerveza, diploma que, como en U Pinkasu en Praga, distingue la cervecera con sus locales pioneros.


Licencia nº1 en España de Pilsner Urquell. La Ardosa
Ornamentado grifo de Pilsner Urquell en La Ardosa


Certificado Licencia nº 1 de Pilsner Urquell  de Praga.,en la taberna U Pinkasu.  Algo borrosa...tal vez por las cervezas

También supo traer a España las bombas manuales de cerveza inglesas para las cervezas tipo Ale. Todavía las podemos ver en el local, aunque desgraciadamente ya no funcionan, según nos cuentan, por lo costoso y difícil que supone encontrar en España a un experto en el mantenimiento de este sistema típico inglés de servir cerveza.

Bombas manuales inglesas de cerveza en La Ardosa

Famosos sus concursos cerveceros en los ochenta, cuyo ranking terminó con un alemán de la R.F.A a la cabeza, famosas sus tapas y tortillas....

Ranking cervecero den la Ardosa. Gana Alemania..
Azulejos bodegueros, grabados de Goya, música clásica y campanas de la Iglesia de San Ildefonso de fondo


La Ardosa resulta un espacio único en el mundo, que ha sabido conjugar sabiamente la estética bodeguera madrileña, el espíritu de Hospody checa y el ambiente de un pub inglés. Lugar cospomolita donde los haya.


Interior de La Ardosa en la calle Colón



Ardosa calle Avecilla.

Abierta desde el año 1961 en el barrio de Vistalegre, muy cerca de la plaza de toros, se encuentra una de las útlimas Ardosas, hoy convertida en típico bar de tapas y raciones, de ambiente juvenil y bar de referencia en el barrio.
Bar La Ardosa. Calle Avecilla,.en Vista Alegre.

El local está totalmente reformado,
Calle Avecilla con la parroquia de San Roque al fondo. A la derecha, La Ardosa


50 aniversario de La Ardosa en la Calle Avecilla. 1961-2011



Ardosa calle Abtao,
La de la calle Abtao, en el nº 32, cercana a la calle Cavanilles  es, al igual que la de Vistalegre, actualmente un típico bar de barrio, pero este con ambiente de tute, mús y corridas de toros en el televisor, sobre todo en San Isidro. Mantiene camareros clásicos y el local, aunque algo reformado, mantiene en algún aspecto, el recuerdo de otros tiempos.

La Ardosa en la calle Abtao.


Atrás quedaron muchos otros locales, que llegaron a ser más de veinte. Como el quiosco de Cuatro Caminos, la bodega en la calle Conde de Peñalver o la de la calle Embajadores. Hasta hace muy poco, aunque cerrado desde hace mucho tiempo, aún podíamos ver el cartel de la Ardosa en la calle Ponzano nº10. Recientemente el local ha sido reconvertido en un local impersonal.
También recordamos una de las modernas Ardosas, como bar en la avenida del Marqués de Corbera, y tantas otras hoy ya desaparecidas.

Placa de Mingote establecimientos centenarios. Bodega de la Ardosa


Para más información:
-Página web de La Ardosa calle Colón.
http://laardosa.es/indice.html

-La Mancha Toledana" de Fernando Jiménez de Gregorio. Instituto Provincial de Investigación y  Estudios Toledanos.

-Calle La Ardosa. Consuegra. (Toledo) (a espaldas de la Cooperativa Vinícola de Consuegra)
https://www.google.es/maps/place/Calle+la+Ardosa/@39.4670593,-3.6174684,17z/data=!3m1!4b1!4m2!3m1!1s0xd698fabe14c27e1:0x9aaa6816b94ec9d3?hl=es

-Tabernas y tapas en Madrid. Carlos Osorio. Ediciones La libreria.

-Diario Abc. 13 de julio de 2001


Barra metálica La Ardosa. Calle Santa Engracia.




1890 año de fundación. La Ardosa calle Colón.


domingo, 5 de octubre de 2014

Tiempo de derribos

Después de varios meses de ausencia, ajenos a nuestra voluntad, volvemos con las mismas ganas de siempre de pasear por Madrid y disfrutar de sus pequeños y grandes detalles.
Han sido y están siendo tiempos duros para Madrid, ya que estamos asistiendo de forma acelerada a la destrucción y pérdida de muchos elementos interesantes de nuestro patrimonio cultural.
A nivel personal, esta situación nos ha hecho sentir impotencia y tristeza, y en ciertos momentos nos ha desmotivado y llevado a pensar que nada se puede hacer y que no merecía la pena luchar contra lo imposible. Tal vez sea tarde y no quede nada por salvar dentro de poco tiempo.
Es muy difícil de entender  la destrucción a la que está siendo sometida la ciudad de Madrid, ante la indiferencia de sus ciudadanos y la permisividad, sino la iniciativa misma, de sus autoridades. Nunca hemos entrado en temas de política e intentaremos seguir sin hacerlo, pero por desgracia, es un tema que afecta de forma crucial al patrimonio de la ciudad, La realidad está ahí, y la incompetencia de unos y otros, los intereses despiadados de unos pocos y la indiferencia de todos nos va dejar una ciudad vacía, desprovista de personalidad. El interés económico corto-placista arrasa con elementos que serían cultura y riqueza del futuro.

Resulta desalentador escribir sobre lugares y detalles que tal vez mañana no existan, no por desastres inevitables o por necesidades de mejoras, sino por propia voluntad de la ciudad, por acción u omisión de todos nosotros. Mientras otras ciudades muestran, cuidan, defienden y potencian con orgullo su detalles, nosotros sencillamente los ignoramos y destruimos. No nos interesan.

Como ejemplo, prácticamente en el tiempo que nos hemos ausentado de escribir en este blog de MadridMetropolis han desaparecido varios elementos de los que hemos hablado.

Ya comentamos en su momento el desastre ocurrido con el pasaje Murga
al que ahora se añade la reciente (esta misma semana) destrucción de los talleres auxiliares del Metro en la calle Valderrivas número 40, junto a la nave de motores de Antonio Palacios.

Naves auxiliares desaparecidas esta semana en calle Valderrivas

Pasaje Murga antes de su mutilación.

Pasaje Murga después de la mutilación. Foto MCyP,



Las cocheras de Metro en Cuatro Caminos están amenazadas también de derribo, siendo ignoradas las peticiones de un museo del metro que algunos grupos reclaman con insistencia.



Cocheras en Cuatro Caminos. Museo del Metro, por favor.


Los volúmenes neoyorquinos del Edificio España en la plaza de España están apunto de desaparecer,quedando únicamente la fachada delantera según el proyecto de su próxima reforma

Volúmenes neoyorquinos en la trasera del Edificio España. Van a desaparecer.


Es muy conocido el caso de la manzana de Canalejas, donde ya solo queda la carcasa de los grandes edificios bancarios de finales del siglo XIX, a modo de decorado de Spaguetti-western. A estos edificios se les ha rebajado el grado de protección para poder realizar las obras.....pero...¿ no debería ser al revés? ¿ no son las obras las que deben adecuarse al grado de protección?. El hecho no necesita muchos más comentarios,



En la glorieta de Quevedo y tras años manteniéndose la fachada, se ha inaugurado un moderno edificio que nada mantiene del anterior del siglo XIX,
Caso parecido ha ocurrido en la calle Atocha con un reciente derribo, a pesar de tratarse de edificios parcialmente protegidos.

Los cines y teatros están siendo convertidos en tiendas y lugares de ocio, que no aprovechan la riqueza de estos lugares, estandarizando espacios que un día fueron singulares. El caso más llamativo es el aún salvable Palacio de la Música y el último en unirse a la sangría son los cines Madrid, como muestra la foto tomada esta misma mañana.



También los comercios y las tabernas tradicionales están desapareciendo. Sólo en estos últimos meses hemos perdido entre muchos otros "El Schotis" y "Ferreteria Subero". El cambio en la Ley de renta antigua apunta a la desaparición de muchos más, ante la falta de ayuda del ayuntamiento, a pesar de mostrar en sus páginas y folletos a estos comercios como un elemento distintivo de Madrid.




También hoy mismo hemos podido ver en el eje Prado-Recoletos cómo de forma acelerada se está terminando parte del destrozo que estaba proyectado realizarse hace años en su remodelación, que por falta de presupuesto se había parado (y por suerte, pensábamos) al mismo tiempo que el ayuntamiento ha solicitado que sea declarado Patrimonio de la Humanidad.

Obras en Recoletos. Más granito.

Obras y prisas en Recoletos.


Son muchos, demasiados, los casos de los que podemos hablar, y pocos, muy pocos los que se preocupan por ellos, por tanto creemos oportuno alabar su labor y recomendar conocerlos a todos los interesados en Madrid. Son varios grupos, pero desde aquí queremos recomendar hoy a Madrid Ciudadanía y Patrimonio. Su labor es impagable, a pesar de las dificultades y desilusiones:

http://madridciudadaniaypatrimonio.org/

Por nuestra parte poco o nada podemos hacer, pero seguiremos disfrutando de lo que queda de Madrid, mientras quede.




lunes, 7 de abril de 2014

Adiós a El Schotis



Una pena. Otro típico local madrileño ha cerrado definitivamente.
En este caso, El Schotis, en la Cava Baja, ha sorprendido con su cierre. El local actualmente aparece "disponible".


El Schotis, bar y restaurante castizo, abierto en 1962, por donde han pasado todo tipo de personajes ilustres de Madrid, famosos y anónimos. Lugar de trato excelente, familiar, camareros profesionales de toda la vida, con uno de los mejores aperitivos de la ciudad (nunca olvidaremos su guiso de garbanzos) ,de paredes llenas de fotos de sus numerosos comensales, destacaba sobre su local las personas que lo atendian, lugar entrañable, trato inmejorable.
Preferimos recordarlo abierto, saliendo por su puerta con el saludo a la familia con el que siempre nos despedían y esperando volver pronto.


viernes, 4 de abril de 2014

La Red de Pasajes en torno a Sol






Nunca existieron todos juntos, ni tal vez nunca hubo un plan centralizado para su construcción y ubicación, pues se construían por iniciativa privada pero, ya sea por una motivación inconsciente  o por el impulso y recomendación de algunos personajes ilustres de la ciudad, pudo exisitr una red de pasajes y galerías comerciales que rodeaban la Puerta del Sol, lugar que en los albores del siglo XIX empezaba a concentrar la vida comercial de Madrid, red que se iría completando en la segunda mitad del siglo XX y que de haber coexistido en el tiempo, no destruyéndose muchos de ellos, hubieran constituido un curioso cinturón comercial, una vida y un mundo interior que, a pesar de su diferente tipología y épocas de construcción, hubiera resultado peculiar y homogéneo.
Vamos a ir en busca de los restos de esta red e imaginar cómo fue y como podría haber sido.

Los pasajes comerciales fueron una tipología edilicia desarrollada en Francia en el siglo XVIII y que se difundió por toda Europa en el siglo XIX, destinada a ubicar la nueva y pujante vida comercial de la ciudades.
En Madrid, será ya en la década de los años 40 del XIX, en plena época Isabelina, cuando se empiezan a construir, de forma aislada algunos y creando una pequeña red continua en otros, rodeando el corazón de la ciudad y su Puerta del Sol.
En este Madrid Isabelino, la idea de este tipo de pasajes era defendida con entusiasmo por ejemplo, por Mesonero Romanos, cronista de la Villa, académico y fundador del Ateneo.

En 1848 consta la existencia ya de 5 pasajes construidos en Madrid según el diccionario de Madoz

Empezaremos por el primero de todos ellos, el pasaje San Felipe, construido en 1839.
Pasaje San Felipe 1849. Imagen de "La Ilustración" de "Ediciones la librería"

Este pasaje, formaba parte de uno de los primeros mercados cubiertos de Madrid, el de San Felipe, sito en el solar del antiguo convento de San Felipe Neri.
Se trataba de un espacio de cubierta metálica acristalada, con formas y elementos decorativos entre neo-góticos y neo-mudéjares

Buscamos sus restos en la manzana delimitada por  la calle Bordadores, Mayor, Hileras (donde consta que existían sus tres accesos) y la plaza de Herradores.
Fachada Calle Bordadores 5
En este caso, no encontramos resto alguno que pueda indicarnos que allí hubo alguna vez una pasaje comercial, aunque algunos accesos interiores se asemejen a una pasaje y nos lo recuerden
Interior de la manzana Bordadores/Arenal/Hileras. Acceso particular.

En esta manzana, y en la calle Arenal esquina Bordadores, encontramos cegados dos accesos con arco de medio punto, muy en la línea de la estética de los pasajes de la época y en un edificio destinado a uso residencial y comercial . En uno de los medallones en el acceso cegado, se indica la fecha 1861, plena época del esplendor de los pasajes en Madrid. No hemos podido confirmar ni descartar que fuese un pasaje conectado con San Felipe o el mercado de San Felipe, que se encontraba justo detrás.

Accesos cegados calle Arenal esquina Bordadores

Medallones en accesos cegados calle Arenal

Año de 1861. Acceso cegado Arenal/Bordadores

Vista del conjunto calle Arenal esquina Bordadores. Segundo acceso cegado.
Volvemos a subir Bordadores, casi hasta la calle Mayor. En el lugar donde debía encontrarse una de las entradas al Pasaje San Felipe se encuentra hoy uno de los más típicos bares asturianos de Madrid. No encontramos restos del pasaje, pero es un buen sitio para una parada.



Quesu, tortilla, chorizo o parrochas, qué mejor para acompañar una sidra. Buscamos un hueco, que no es fácil.


Salimos del Ñeru algo más consolados de no haber encontrado nada  del pasaje San Felipe.
Si hubiéramos estado en el Pasaje, y después de observar su arcos ojivales y sus escaparates decimonónicos, saldríamos por Bordadores, como hoy lo hacemos del Ñeru y enlazaríamos de inmediato y justo enfrente, en la calle Mayor, con otro pasaje, llamado la Calle del Arco del Triunfo. Aquí está todavía.

Calle del Arco del Triunfo, acceso calle Mayor
Fue construido  entre los años 1845-1860  y constituye un acceso a otra área comercial cubierta y que, aún no siendo concebida con una tipología de Pasaje o galería comercial como tal, es de hecho la primera de ellas, los soportales de la plaza Mayor y sus aledaños, tal y como lo fue en París la zona porticada del Palais Royal, y que luego se transformó en galería comercial..


Interior de la calle del Arco del Triunfo

Tiendas en los soportales de la Plaza Mayor
Esta zona comercial cubierta se extiende por la plaza Mayor, la calle Toledo, calle Ciudad Rodrigo, calle Gerona y la calle Botoneras. Aún queda alguna tienda del siglo XIX.
Soportales Casa de la Panaderia. Plaza Mayor. Madrid

Acceso a la calle del Arco del Triunfo desde la Plaza Mayor.


Tiendas en los soportales de la Calle Toledo.
Ahora salimos de ver sombreros, capas, sellos, relojes y recuerdos para turistas, por la calle Gerona, atravesamos la plaza de la Provincia  y giramos por la plaza de Santa Cruz. Seguimos viendo tiendas y seguimos a cubierto. Cruzaremos hasta la calle de la Bolsa, y en la primera calle a la izquierda, la calle Paz, entramos en su Galeria Comercial.

Galería Comercial, acceso calle Paz. Al fondo, Teatro Albéniz
Olvidada, casi desierta, esta galería con estética de los años 50 conserva algo de vida con diferentes comercios, alguna relojería, alguna mercería...
Galería calle de la  Paz. Madrid

Desde su entrada divisamos una clásica taberna Madrileña, hoy "La casa de la Torrijas", pero que se mantiene idéntica a cuando se llamaba "El as de los vinos" o "El anciano rey de los vinos"( al igual que la que aún existe en la calle Bailén). Fundanda en 1907. Otra buena parada, para tomar un vino y comer una torrija.

Vista de La casa de las Torrijas desde la Galería de la calle Paz

Azulejos, saturadora de seltz, mesas con antiguos anuncios, vino de frasca, torrijas...Típica taberna madrileña, con una de las atmósferas de antaño mejor conservadas de Madrid,

Seguimos por el pasaje. La estética, el acabado de suelos y la sensación de olvido nos recuerdan al Pasaje Mutualidad y a la Gran Galeria, lejos de esta zona y de los que ya hablamos en otras de nuestras entradas: Pasaje Mutalidad  y  La Gran Galeria




La Galería, vigilada por el portero en su típica garita, nos da salida a la calle Carretas.




Acceso calle Carretas Galería Comercial. Al fondo el antiguo Hotel Madrid

En la calle Carretas y tan solo a unos metros bajando hacia la Puerta del Sol, enlazaríamos con la Galería de la Exportación Comercial, construido por Francisco  de Cubas, arquitecto y alcalde de Madrid. Pero, lástima, hoy es un bingo, tras haber sido también un cine.


Fachada de la Galeria de la Exportación Comercial, hoy un bingo.



La fachada mantiene sus elementos fundamentales, aunque ha desaparecido parte de su ornamentación, como las estatuas. Las hornacinas están ahora vacías.



Si pudiésemos entrar en la antigua Galería, podríamos salir bien por la calle Cádiz
Acceso calle Cádiz , hoy salida de emergencia del bingo

O bien  por la calle Espoz y Mina, justo enfrente de otro pasaje comercial

Acceso calle Espóz y Mina hoy salida de emergencia del Bingo
El Pasaje Matheu, obra de 1847, aunque mutilado, es uno de los mejores ejemplos de pasaje comercial del XIX en Madrid, tal vez, junto con el recientemente también mutilado Pasaje Murga. .El Matheu, hoy sin su cubierta de cristal y destruidas sus fachadas principales y los arcos de entrada, mantiene a pesar de ello la esencia de su estética de pasaje comercial..

Cubierta del Pasaje Matheu. Ediciones la libreria

Pasaje Matheu. Detalle pabellones laterales.

En la calle Espoz y Mina, 4, 6 y 8 se conserva otro conjunto de viviendas construidas por el mismo arquitecto y promotor, en 1841, que tiene gran similitud estilística y compositiva con el Pasaje. Ambos son ejemplos representativos de la tipología de edificios de viviendas construidos en el Madrid del segundo tercio del siglo XIX.


Alzado pasaje Matheu. Ediciones La Libreria
En esta misma zona, en el año 1848 hay constancia de la construcción de otro pasaje más, el Pasaje Jordá, también entre las calles Espoz y Mina y Victoria. Era ya esta zona, la de mayor concentración de pasajes.

En busca de restos del Jordá, no conseguimos encontrar nada concreto, solo algunos detalles en las fachadas nos hace dudar donde se encontraba exactamente.

Los círculos en la fachada del número 5 de la calle Victoria (justo encima de la Taberna El Buscón) recuerdan mucho a los que presentaba una de las fachadas del pasaje Jordá, la que daba a esta misma calle, como se puede ver en estas dos imágenes, pero no sería coherente con la  otra salida por Espoz y Mina, pues está en la manzana contraria.
¿Restos de Medallones de entrada al Pasaje Jordá en la calle Victoria?
Detalle de una de las fachadas del alzado del Pasaje Jordá. ¿Son los mismos circulos de Victoria 5?
La portada del número 1 de la calle Victoria, recuerda a la entrada de la parte baja del alzado del Jordá, pero con la fachada que se correspondería  a Espóz y Mina
Portada con la placa que recuerda las tertulias de La Fontana de Oro.¿Estaba aquí el pasaje Jordá?

Alzado Pasaje Jordá, Imagen extraida de Pasajes Comerciales de Madrid. Edit. La Libreria.
Era esta una zona de comercios y locales afrancesados, con los típicos cafés y restaurantes que acompañaban a los pasajes parisinos, como La Fontana de Oro, lugar de tertulias, muy recordado por Mesonero Romanos en sus libros, y restaurantes como Lhardy.


La Fontana de Oro. Madrid

En este solar y desde época de Carlos III hasta 1856, estuvo la antigua fonda de la "Fontana de Oro" y el posterior café del mismo nombre.
La Fontana de Oro es hoy uno de los más antiguos pubs irlandeses de Madrid.


Lhardy. Madrid.

Lhardy fundado en 1839 por el francés Emilio H. Lhady, fue uno de los primeros restaurantes a la francesa de Madrid, conserva en su diseño y ornamentación el estilo del segundo imperio francés y el Madrid Isabelino. Se trata de un local muy afín al ambiente de los pasajes comerciales que lo rodeaban y muy nombrado también por Mesonero Romanos en sus libros sobre Madrid.

Lhardy. Madrid.


Justo enfrente y permitiendo enlazar con los dos anteriores,  arrancaba otro de los pasajes, el  Pasaje de Iris (año 1847), del que parece que hoy no queda nada de sus tres galerías con salida a Alcalá y una a Carrera de San Jerónimo (no hemos encontrado imagen antigua suya), destruido para construir el conjunto del bancos que serían del Credit Lyonnais. No podemos contrastar si queda algo de él en el número 5 de la carrera de San Jerónimo, aunque dado que el edificio actual ya no se corresponde con la época, parece poco probable.



Saliendo de este, encontramos otro "pasaje", pero que no es tal. Es el Pasaje de la Caja de ahorros.
Hubo para este lugar varios proyectos para hacer grandiosos pasajes comerciales, uno de ellos del gran arquitecto José Grases Riera en 1901. Este proyecto, que hubiera sido el más espectacular de los pasajes madrileños, compuesto por hasta seis galerías, nunca llegó a realizarse.
Interior Pasaje Grases-Riera en Alcalá/Aduana/Montera. Foto "Solo Arquitectura"

En 1938 hubo otro proyecto de Pasaje para este lugar, en este caso de otro gran arquitecto,  Fernando Garcia  Mercadal.
Proyecto pasaje calle Alcalá-Aduana. Imagen extraída de "Solo Arquitectura"

Proyecto pasaje calle Alcalá-Aduana. Imagen de "solo arquitectura"

Sin embargo, nos conformaremos con atravesar el Pasaje de la Caja de Ahorros para, de inmediato, entrar en nuestro siguiente destino.

Pasaje de la Caja de Ahorros.Madrid

Se trata de otra galería comercial, con accesos por la calle de la Aduana (suele estar cerrado) y la calle Montera.
En este caso, la estética de los 70 nos absorbe.


Interior Galería Montera 24
El edificio, con cierto aire brutalista, genera desasosiego en el casco antiguo.
Galeria Montera 24. Acceso calle de la Aduana



Salimos entonces, dejando atrás centros de tatuajes y sex-shops, por la calle Montera.
Tenemos aquí dos opciones, el más moderno pasaje Montera 27 y el decimonónico pasaje Murga o del Comercio. Del primero nos echa para atrás su estado y su ambiente. Por otra parte, nos recuerda al diseño de Mercadal para el Pasaje Alcalá-Aduana a solo unos metros que vimos antes.



La mejor opción es El pasaje del Comercio o Murga, del que ya hemos hablado en otra de nuestra entradas
Pasaje Murga o del Comercio

Pasaje Murga antes de las obras de destrucción de su decoración

Su estado actual es deprimente, después de la ya denunciada destrucción de su decoración original
Destruccion del Pasaje Murga

Ahora estamos en la plaza del Carmen, ya sea a través del Pasaje Montera 27 o del Pasaje Murga.
Este es el primer tramo que tenemos que ir a descubierto. Podemos bajar a la calle del Carmen, llegar a Preciados y atravesar el Corte inglés si queremos seguir de tiendas y seguir a cubierto.
Por la salida de la calle Tetúan vamos al siguiente destino, el centro Comercial Arenal 1



Es este un edificio creado con uso comercial ya en sus inicios, aunque la galería o pasaje presenta actualmente una estética de gusto dudoso y aunque no hemos localizo la fecha de la reforma, presenta una apariencia que parece años 80 o 90





Fachada Comercial Arenal 1





Al salir, podemos entrar en los patios comerciales del Palacio de Gaviria, del que ya hablamos en otra entrada anterior Patios Comerciales II: Palacio Gaviria,  o bien entrar por la Travesia Arenal al pasaje del Teatro Arenal.



También entre tiendas de maletas, salimos por la calle Mayor, justo aquí se encontraba una de las sucursales de la ilustre relojería madrileña de Carlos Coppel: Coppel



Acceso al pasaje del Teatro Arenal por la calle Mayor.

En este solar, para el que hubo un proyecto de Antonio Palacios y Pedro Muguruza para construir un banco, tiene como vecino a otro edificio de Palacios, cuyo patio comercial tratamos ya en otra entrada: Patios comerciales I: Casa Palazuelo

Al salir de este maravilloso patio acristalado y en la misma puerta del sol, podemos terminar nuestro recorrido en otro edificio comercial, las Casas del cordero, del año 1846, hoy en dia también Bingo, llamado Sol-park

Acceso a las Casas del Cordeno. Puerta del Sol. Madrid.




Casas del Cordero. Año de 1846

Su interior nos recuerda de nuevo a los pasajes comerciales parisinos
Pasillo de entrada al área comercial de la Casas del Cordero.Puerta del Sol.
No hemos encontrado constancia de que este amplio pasillo y patio comercial tuviera salida ni a Esparteros ni a Pontejos, pero parece que el edificio hubiera sido diseñado para ello.

En el siguiente mapa podemos ver los diferentes tramos de pasajes y galerías que hemos recorrido ,como "Flaneurs Baudelerianos",  en busca de aquella red de pasajes que nunca llegó a existir.


Mapa y galerias comerciales en torno a la Puerta del Sol de Madrid


Para más información:

-"Los pasajes comerciales de Madrid. Una precoz incitación al consumo". Carmen del Moral Ruiz. Ediciones La Libreria.
-Arquitectura de Madrid.Tomo 2.Casco Histórico. COAM
-"Manual de Madrid" (1831)y "El Antiguo Madrid" (1861) de Mesonero Romanos.
-"Passages couverts parisiens.JC Delorme y A.M. Dubois. Edit. Parigramme.
-"Londres-Paris: Teoria arte y arquitectura. Antonio Pizza. Edit. UPC
-Foro "Solo Arquitectura": http://www.soloarquitectura.com/foros/threads/edificios-que-nunca-se-realizaron.70387/page-12